Cuando lo que más importa es tan insignificante como el polvo del camino
“No podemos dejar que los soldados decidan si una orden es posible o no. Si una orden no es posible, la única prueba válida son sus cadáveres en las trincheras.”
De la grandisima obra de S. Kubrick, “Senderos de Gloria”
junio 30, 2008 a 12:43 am
Es que la ética, la moral y la realidad nunca van de la mano.